Semana Economica
La Empresa constructora Santa Isabella desarrollará un innovador proyecto agro inmobiliario de 370 ha en la ciudad de Trujillo. la idea es que los lotes urbanos, destinados a los niveles socioeconómicos altos del norte del país, cuenten con un ambiente campestre en el que se planea cultivar mandarinas, granadas y maracuyá, en una primera etapa que comprenderá 100 terrenos de aproximadamente 1,000 m2 cada uno.
La inversión total durante 15 años que durará el desarrollo de la iniciativa es de US$55 millones y se espera que la primera etapa esté lista para finales del 2011.
"Valle Alto ha identificado los productos más apropiados para esta zona de acuerdo con sus condiciones climáticas. En el aspecto financiero, cada parte se maneja totalmente independiente. la zona agrícola es enteramente rentable por sí misma", aclaró sobre el asunto Juan José Gallindo, empresario agroindustrial del proyecto.

Por Juan Jose Gal'lino. Gerente Valle Alto Agricola
¿Cómo se define el Proyecto Valle Alto como un proyecto agrícola o como un proyecto inmobiliario?
Lo hemos denominado agro inmobiliario. En realidad podemos decir que se trata de un proyecto agrícola con aptitud inmobiliaria. En una primera etapa, más del 90% del terreno será destinado a la agricultura. Lo importante y diferente en relación a otros campos agrícolas que terminan siendo urbanos es el hecho de que el diseño inicial ya contempla su futuro urbano futuro de los habitantes de este proyecto. Los cercos no cumplen una función sólo de protección, también cumplen una función paisajística que embellece el entorno.
Por otro lado, tenemos los reservorios de agua que, además de cumplir su función de desarenar y decantar el agua para mejorar su calidad en el riego por goteo, cumplen una función paisajística. Son reservorios desde el punto de vista agrícola pero lagunas desde el punto de vista urbano. Aquí también se abandonó la típica forma rectangular de los reservorios para dar espacio a un reservorio funcional a la vez que una vista embellecedora del entrono.
Siendo un proyecto agrícola,¿Cuáles son las limitaciones que existen para los primeros habitantes de las zonas urbanizadas?
Más que limitaciones, considero que se tendrán ventajas muy importantes. Por ejemplo, vamos a contar con un gran lote de terreno lleno de áreas verdes y eso es largamente superior a ver un arenal al lado de las casas. Adicionalmente, el desarrollo de las lagunas y jardines en la zona urbana guardará armonía con las siembras que se hagan en los caminos y cercos. Si bien es un proyecto agrícola, en las decisiones de siembras no comerciales van a predominar las plantas vistosas sobre las económicas.
Y las labores agrícolas, ¿no van a interferir en la vida cotidiana de los habitantes de Valle Alto?
Las partes agrícola y urbana estarán "juntas pero no revueltas". Una cosa es diseñar los campos con criterio urbano y otra cosa es mezclarlas. El desarrollo agrícola moderno exige una serie de parámetros que debemos de tomar en cuenta. Estamos desarrollando agricultura de exportación y por ello los estándares de calidad y seguridad son los más altos que pueden existir. No tendremos por ejemplo a los tractores circulando por las vías urbanas ni a las personas caminando por los campos agrícolas. Cada parte tendrá su espacio independiente.
Es conocido que la agricultura requiere el uso de pesticidas, ¿no afectará el uso de estos productos a la población cercana?
En lo absoluto. Si bien es cierto que la agricultura requiere el uso de pesticidas, también debe de ser conocido que la agricultura moderna debe de cumplir una serie de exigencias y tiene grandes limitaciones para el uso de agroquímicos. Algo importante que hemos aprendido en estos años, especialmente en la zona de Chavimochic, es que no podemos combatir las plagas con enormes cantidades de agroquímicos. Esto termina siendo contraproducente. Al igual que en otras empresas de la zona, se va a implementar un estricto programa de Manejo Integrado de Plagas. Esto permite combatir las plagas con una serie de mecanismos no químicos como las trampas en sus diferentes tipos, los corredores biológicos y el uso de insectos benéficos, entre otros. Muy pocas personas conocen que hoy en día una de las formas más eficientes y limpias de combatir a los insectos es con el uso de otros insectos. Los insectos se convierten en plaga cuando se hace mal uso de los agroquímicos. En cambio, con un trabajo equilibrado en el manejo de los insectos se puede conseguir un equilibrio en el ecosistema igual que el que usted puede tener en el jardín de su casa o el parque al que llevar jugar a sus niños.
¿Alguien ha visto un jardín sin insectos?
Eso no es posible, pero si es posible una convivencia equilibrada entre ellos y que impida que alguno se convierta en plaga. Eso es lo que buscamos en Valle Alto, tener un gran jardín.

Por Arq. Jose Orrego, Director Gerente de Consultora METROPOLIS S.A.C.
Trujillo es quizás una de las pocas ciudades que ha podido mantener una planificación estructurada durante todas sus administraciones.
La ciudad ha sido muy consistente en la orientación de sus expansiones, lo que le ha dado continuidad al conjunto urbano. Esta continuidad permite realizar proyecciones sobre las áreas donde es posible hacer inversiones inmobiliarias que en el futuro se integren a la ciudad.
El sistema vial ha considerado una serie de vías que circunvalan el centro, con un sistema de dos anillos que permitirá implementar cualquier sistema de ordenamiento vehicular futuro.
La proliferación y expansión de sus universidades la ha convertido en la meca del Norte de los estudios universitarios. Como fue en el pasado, es probable que Trujillo esté gestando una nueva generación de pensadores que vuelva a emerger de esta notable ciudad.
La llegada de los centros comerciales le ha dado una nueva velocidad a la ciudad.
Las siestas después del almuerzo están siendo reemplazadas por nuevas actividades que le imprimen un nuevo dinamismo urbano.
La demanda inmobiliaria viene presionando sobre las zonas comerciales para incorporar nuevas categorías comerciales que empiezan a arribar progresivamente: stripcenters, supermercados, cines, servicios, franquicias, tiendas de departamentos, entre otros, que vienen buscando sus espacios y creando impactos sobre las propiedades aledañas.
La tradicional zona del Golf, donde se ubican las zonas residenciales más exclusivas, viene siendo sobrepasada por nuevos emprendimientos que empiezan a densificar la zona y muchas veces desvirtuando su carácter, con edificios de departamentos y atomización de los lotes en unidades más pequeñas.
Trujillo ya no será el mismo y las autoridades deben tener la capacidad de imaginar cómo será esta ciudad en el futuro, protegiendo sus áreas verdes y disminuyendo los impactos en su entorno.
En las ciudades más importantes de las provincias se está viviendo un auge económico, que se está tangibilizando a través de la llegada de inversiones inmobiliarias.
Los primeros en desembarcar han sido los centros comerciales, que han empezado a estructurar la oferta en forma organizada y con formatos muy elaborados, permitiendo tener una gama de facilidades y modificando las formas de vida tradicional.
Un aspecto importante a tener en cuenta es que la propuesta que se desarrolle en cualquier ciudad de provincia debe tener un estándar igual o superior a los proyectos que se ejecutan en Lima.
Muchas veces los desarrolladores comenten el error de hacer proyectos “para provincia”, y esta actitud es claramente leída por los futuros usuarios.
Los proyectos en las ciudades de provincia deben tener la siguiente cualidad: ser modernos sin perder su carácter regional o tradicional. Es una mezcla difícil, pero el correcto manejo de los códigos permitirá la fidelización de una ciudad con sus nuevos proyectos.